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miércoles, 2 de abril de 2014

La tortilla de patatas fue el invento de un emprendedor

Su origen se sitúa en el año 1797, en la localidad pacense de Villanueva de la Serena y en un contexto de hambrunas y guerras


El hacendado Joseph de Tena Godoy y Malfeyto dio con la tecla al mezclar harina de patata, aceite y huevo y llevarlo a una sartén. El objetivo era encontrar un sustituto al pan de trigo, debido a la carencia de este cereal. De esta forma, se dio “el chispazo conceptual” a uno de los platos más universales de la gastronomía española.


Tortilla con forma de gallo
Fuente: Ayto. de Villanueva de la Serena
La tortilla de patatas es embajadora de la gastronomía nacional y uno de los productos más apreciados. Ferran Adriá convirtió ‘su deconstrucción’ en un símbolo de 'elBulli'. Aunque antes de llegar a esta reinvención, el plato ha estado en constante evolución. Si rebobinamos en el tiempo topamos con su origen, en 1797, cuando un señor de Villanueva de la Serena (Badajoz) decidió meter en una sartén un poco de harina de trigo, harina de patata, huevos y aceite.

El descubrimiento está documentado en el ‘Semanario de agricultura y artes’ donde algunos corresponsales reflejaban, entre otras cuestiones, sus ideas para alimentar de forma económica a una población minada por el hambre. Según Javier López Linage, miembro del CSIC y responsable de la investigación sobre el origen de la tortilla, el contexto es básico: “parte de una experiencia de filantropía durante de las guerras de expansión de la República francesa que colapsaron el comercio y la economía europea”. Los conflictos armados, junto a varios años de malas cosechas fueron el escenario perfecto para crear el germen de la actual tortilla de patatas.

En este marco, se buscaron alternativas al pan de trigo debido a la carencia de este cereal. Se extendió el gusto por la patata, hasta entonces poco utilizada por la población: “a la gente le encantaba porque daba más cuerpo a los platos y era nutritiva”, asegura López Linage.

Todas las experiencias anteriores utilizaban el horneado para cocinar estos panes más asequibles pero el hacendado villanovense Joseph de Tena Godoy y Malfeyto introdujo una revolución: calentar la mezcla en una sartén e incorporar huevo de gallina batido. Con estos dos cambios conceptuales, el inventor “cumplió una función histórica”.

Tortilla de patatas gigante realizada en Villanueva de la Serena.
Fuente: Ayto Villanueva de la Serena


“Malfeyto fue un emprendedor”


El creador de la tortilla de patatas fue un personaje con influencia en su época. Tenía capellanías y propiedades a su cargo. Era lo que hoy conocemos como abogado del Estado y llegó a ejercer de alcalde hasta en dos ocasiones. 

El historiador Dionisio Martín cuenta que estaba empeñado en el progreso de la población, “impulsó cultivos como la remolacha, introdujo árboles como la falsa acacia y llevó a la comarca de La Serena hasta 7 variedades de patata”.

“Malfeyto fue un emprendedor, en una época de crisis supo echarle imaginación”, se atreve a decir el experto, haciendo un paralelismo con la época actual. 

Concurso de tortillas  /   Fuente: Ayto. Villanueva de la Serena


“Tenía la información hace más de 20 años pero no supe interpretarla”


Si curioso es el origen de la tortilla, la intrahistoria de la investigación no se queda atrás. López Linaje encontró los documentos sin buscarlos “estaba estudiando la situación económica de Madrid y el problema que generaban los refugiados civiles por las guerras napoleónicas, en 1811. Las autoridades de Madrid buscaban ideas para alimentar a la gente con lo que sea (…) Leí un documento en una revista donde se reflejaban las ideas de la ilustración. Un corresponsal contaba que mezcló los 4 alimentos en una sartén”.

Este texto hizo pensar al científico titular del CSIC: “Aquella gente intentó alimentar a la población con esos 4 alimentos, pero… ¿por qué quieren conseguir un pan de patata si puede realizar algo mejor? Si hacen eso es porque no conocían la vianda tortilla de patatas”. De esta forma, López Linaje es capaz de confirmar y fechar el nacimiento del plato. Aunque aclara: “evidentemente, el producto resultante no es la tortilla de patatas, es un quiebro de lo que se hacía hasta entonces. Es imposible que alguien encuentre la receta original de la tortilla, parte de un chispazo”.

jueves, 20 de marzo de 2014

Bizcocho casero al estilo 'Mi abuela'


Se acerca la Semana Santa, unas fechas en las que las mesas se llenan de productos típicos y donde la repostería tiene un lugar preponderante. Si la gastronomía en general está ligada al recuerdo, la comida de Pascua nos remonta a la niñez, a la tradición de las cocinas antiguas. En este marco, quiero presentar una receta tan simple como especial. Se trata de un bizcocho 'de abuela':




Ingredientes:

- 4 huevos camperos
- 250 gramos de azúcar
- 750 gramos de harina de repostería
- 250 ml de aceite de oliva
- 2 cucharadas de levadura
- 200 ml de nata para cocinar
- Una ralladura de limón
- Una pizca de bicarbonato
- Mantequilla
- Sal
- Opcional: Un puñado de nueces, almendras o pasas.



Pasos:

1.  En un recipiente hondo, batir la clara de los huevos junto al azúcar hasta que quede al punto de nieve.
2. Añadir las yemas y continuar batiendo la mezcla.
3. Cuando el huevo batido quede homogéneo, echar el aceite.
4. Incorporar la nata para cocinar, la ralladura de un limón y una pizca de bicarbonato y sal para potenciar el sabor.
5. En otro recipiente, combinar harina y levadura e incorporar poco a poco a la mezcla mientras se remueve hasta que la masa quede espesa. En este momento, se pueden añadir almendras, nueces, pasas o cualquier tipo de ingrediente extra para completar nuestra receta. 
6. Reafirmar la mezcla unos minutos.
7. Untar un molde con mantequilla y añadir harina en el fondo y los bordes para evitar que el bizcocho se pegue. Amoldar
8. Hornear a 180º-200º durante unos 40 minutos. 
9. Sacar del horno cuando la masa quede cocinada.





Una vez que tenemos nuestro bizcocho sacado del horno, ya está listo para consumir. Una de mis opciones preferidas para disfrutar del dulce es mojarlo en una buena taza de leche con Cola-Cacao y mancharme la cara, los pantalones y todo lo que se ponga por delante. No hay nada como volver a ser niño otra vez.